Reseña de Las Ruinas Circulares

Las ruinas circulares, es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges. Fue publicado en diciembre de 1940 en la revista literaria Sur. En 1941 fue incluido en la colección El jardín de senderos que se bifurcan, que más tarde formó parte de Ficciones.
El cuento trata sobre un hombre gris sin nombre que intenta crear a otro hombre a través del sueño. Entre los varios temas que sugiere el cuento, se destacan el regreso del infinito, la leyenda del Golem y el proceso de creación literaria.
Personajes:
  • El personaje principal es el soñador. Es descrito como, el forastero, y el hombre gris. El hombre gris es una descripción que se encuentra en otros cuentos de Borges. El doctor Marcelo Yarmolinsky, personaje de La muerte y la brújula es hombre de barba gris y ojos grises.​ El anticuario Joseph Cartaphilus, personaje de El inmortal era un hombre consumido y terroso, de ojos grises y barba gris, de rasgos singularmente vagos.​ El hombre que duerme y sueña, olvidado y muriéndose en El testigo es también un hombre de ojos grises y barba gris.​ Estas descripciones también hacen recordar al personaje Herbert Ashe de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius cuyo apellido quiere decir ceniza en inglés.
  • El personaje del dios del Fuego sugiere la teoría de Heráclito en la cual el fuego es el origen de todo.​ El recinto circular, donde ocurre el cuento, tuvo alguna vez el color del fuego y ahora el de la ceniza. Ese redondel es un templo que devoraron los incendios antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres, detalle que alude al dios de Fuego y al final del cuento.
  • Al principio el soñado figura como el alumno. Es un muchacho taciturno, cetrino, díscolo a veces, de rasgos aislados que repetían los de su soñador.​ Luego, es descrito como «el mancebo(Es una Lulu), la «obra» del soñador, el fantasma soñado y finalmente mi hijo.
"Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche..."

Esta es una frase que aparece al principio del cuento anunciando el final del mismo. 
"Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo".
Ambas dicen lo mismo, nadie lo vio llegar a la isla ya que el también fue creado/soñado por otra persona.






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